Aunque el reloj marque las 19:30 horas, la jornada aún no da tregua. Con temperaturas cercanas a los 32 grados Celsius y un cielo completamente despejado, las condiciones siguen siendo propicias para el agotamiento por calor y otros efectos asociados a la exposición prolongada a altas temperaturas. Por ello, especialistas insisten en que las medidas de autocuidado deben mantenerse incluso durante la tarde y primeras horas de la noche, especialmente en días de verano.
Uno de los aspectos más importantes sigue siendo la protección solar. A pesar de que el sol comienza a descender, la radiación ultravioleta puede mantenerse en niveles elevados. Por esta razón, se recomienda continuar utilizando bloqueador solar con un factor de protección 30 o superior, especialmente si se permanece al aire libre. Quienes estuvieron expuestos durante gran parte del día deberían reaplicar el protector, incluso si ya no sienten una sensación intensa de calor.
La ropa y los accesorios también cumplen un rol clave en estas horas. Se aconseja optar por prendas claras, livianas y, de ser posible, de manga larga, ya que ayudan a reflejar el calor y proteger la piel. El uso de gorros, jockeys y lentes de sol con filtro UV sigue siendo útil, ya que los rayos solares aún inciden de forma directa.
La hidratación constante es otro factor fundamental. Aunque la sensación de sed disminuya al caer la tarde, el cuerpo continúa perdiendo líquidos. Se recomienda beber agua de manera regular y evitar el consumo de alcohol o bebidas excesivamente azucaradas, ya que pueden favorecer la deshidratación hasta que las temperaturas desciendan de forma más significativa.
Asimismo, es importante considerar el calor acumulado en el organismo. Tras una jornada calurosa, el cuerpo sigue cargando estrés térmico, por lo que se aconseja evitar actividades físicas intensas. Buscar sombra, corrientes de aire o espacios cercanos a cuerpos de agua puede ayudar a regular la temperatura corporal.
Al llegar a casa, se recomienda tomar una ducha tibia, evitando cambios bruscos de temperatura. Además, ventilar los espacios cuando comience a refrescar permitirá reducir el calor acumulado en el interior del hogar. Mantener estas medidas simples puede marcar la diferencia y prevenir complicaciones asociadas a las altas temperaturas, incluso cuando el día parece estar llegando a su fin.