A los 82 años, falleció uno de los deportistas más importantes de todos los tiempos, 'O Rei' Pelé. Descansa en paz, leyenda.
El fútbol, como todo con el paso del tiempo, ha cambiado. Hoy es normal ver los goles que ocurren al otro lado del mundo en tiempo real. Pero antes no sucedía así. Imaginemos estar en el año 1958, en Suecia, sumido en una sociedad absolutamente distinta a la de hoy. Un equipo que atravesó el atlántico viene con el objetivo de saldar su gran deuda pendiente. Entre las figuras de amarillo destaca un niño. Solo 17 años y una habilidad que para los europeos parece de otro mundo. Ese es Pelé. Hoy, mencionarlo es idioma universal. Y su nombre es, desde ahora, eterno. A los 82 años, ha fallecido. Hacía semanas que estaba complicado por un cáncer. El mundo está impactado.
Edson, su nombre. Dico, su primer apodo. El que le pusieron los niños con quienes jugaba a pie descalzo en Bauru, cuando ser futbolista era tan solo un sueño. Nació en Três Corações, una localidad que hoy en día cuenta con poco más de 70 mil habitantes. Claro que en 1940, año en que Pelé aterrizó en el mundo, era mucho más pequeño. Siendo un infante se mudó al nombrado Bauru con su familia.
Hijo de João Ramos do Nascimento, “Dondinho”, futbolista frustrado por su rodilla, y Maria Celeste Arantes. A su padre le prometió que ganaría el Mundial, mientras lo veía llorar tras el Maracanazo. A esta altura, todos conocen esa historia. Era fanático de un arquero —quién lo diría— llamado Bilé, como él lo pronunciaba “Pilé”, lo apodaron Pelé.